Te vi por primera vez cuando solo eras una pequeña mancha en un monitor, en realidad no distinguía muy bien las partes de tu cuerpo que el doctor me mencionó pero sabia que estabas ahí, que dentro del vientre de tu mama estabas creciendo y nacían en mi unas ganas locas por ya poderte tocar, los meses pasaron y en un día 12 mis ansias por conocerte llegaron a su fin, en un viernes a las 9 de la mañana pude ver tu rostro por primera vez, la emoción que sentí es difícil de definir, son sentimientos que solo viviéndolos se pueden entender, recuerdo muy bien tu tamaño pequeño y como cabías perfectamente en un brazo, la primera noche después de nacido, tu mama y yo no dormimos por estar viéndote, no perdíamos detalle de ningún movimiento que realizabas, ya estabas aquí, ya te podía tocar, ya te podía abrazar.
Han pasado los años y han sucedido cosas que me pueden encantar, recuerdo cuando tenía que calentar mamilas para que pudieras comer, cuando te tenía que cambiar un pañal, yo mismo te tenia que vestir, cuando empezabas a gatear y había que cuidar lo que ibas a agarrar, cuando empezabas a caminar y había que estar detrás de ti para que no te fueras a golpear, o mejor aun, cuando empezaste a hablar y cuando por primera vez con tu vocecita me dijiste papá.
Han pasado tantas cosas en 6 años que no las terminaría de nombrar, los cambios que has experimentado desde ese bebe que solo dormía y comía a el niño que ahora corre y juega, ese niño con una sonrisa que me encanta, con los ojos más hermosos, con la mirada más tierna que puede existir y la nobleza que solo un niño puede tener, eres esa personita que ocupa mi mente, eres dueño de mi tiempo, eres lo más importante en mi vida y lo que más amo.
sábado, 26 de septiembre de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
La lluvia
La lluvia me recuerda a ti
A los besos que nos dimos en el ayer
A tu ojos que conquistaron mi ser
A tu rostro tan hermoso que Dios hizo para mi
A los sueños que tocamos, por que los deseábamos cumplir
A los días con tierra húmeda que contigo pase
A las horas sin minutos que me hacías tener
A mi corazón que transforme para ti
A las noches tan hermosas que contigo viví
A las notas que pensando en ti entone
Al sonido de tu vos que me llamaba tu querer
Al amor tan grande que llegamos a construir
A los besos que nos dimos en el ayer
A tu ojos que conquistaron mi ser
A tu rostro tan hermoso que Dios hizo para mi
A los sueños que tocamos, por que los deseábamos cumplir
A los días con tierra húmeda que contigo pase
A las horas sin minutos que me hacías tener
A mi corazón que transforme para ti
A las noches tan hermosas que contigo viví
A las notas que pensando en ti entone
Al sonido de tu vos que me llamaba tu querer
Al amor tan grande que llegamos a construir
martes, 11 de agosto de 2009
Luna
Olvida a la luna
No nos escucha ya
Es sorda y egoísta
Solo le importa su verdad
Es fuerte su alma
Buscando la divinidad
Sueña con el día
En que pueda volar
Quisiera un día
Poder despertar
Olvidándose de la tristeza
Que le genera la obscuridad
Enseñarle al mundo
Lo que es la libertad
Destruyendo las estrellas
Y tirarlas en el mar
Olvida a la luna
No nos observa más
Porque la noche serena
La ha hecho olvidar
Sufriendo de la angustia
De no poder bajar
Incrementando su enojo
Porque tu ya no estas
Olvida a la luna
Que ya no estará
El coraje la inunda
No quiso quedarse más
Viendo a nuestras almas
Morir en la tempestad
No nos escucha ya
Es sorda y egoísta
Solo le importa su verdad
Es fuerte su alma
Buscando la divinidad
Sueña con el día
En que pueda volar
Quisiera un día
Poder despertar
Olvidándose de la tristeza
Que le genera la obscuridad
Enseñarle al mundo
Lo que es la libertad
Destruyendo las estrellas
Y tirarlas en el mar
Olvida a la luna
No nos observa más
Porque la noche serena
La ha hecho olvidar
Sufriendo de la angustia
De no poder bajar
Incrementando su enojo
Porque tu ya no estas
Olvida a la luna
Que ya no estará
El coraje la inunda
No quiso quedarse más
Viendo a nuestras almas
Morir en la tempestad
domingo, 2 de agosto de 2009
16
Un momento a la vez
Dos amores que viví
Tres sueños rotos
Cuatro libros que leí
Cinco minutos por pasar
Seis cervezas que tomar
Siete días que pase
Ocho besos que guarde
Nueve heridas que cerrar
Diez promesas que cumplir
Once lunas que mirar
Doce rosas que entregar
Trece supersticiones para ignorar
Catorce intenciones que resistir
Quince cosas que enterrar
Dieciséis estrellas por admirar
Dos amores que viví
Tres sueños rotos
Cuatro libros que leí
Cinco minutos por pasar
Seis cervezas que tomar
Siete días que pase
Ocho besos que guarde
Nueve heridas que cerrar
Diez promesas que cumplir
Once lunas que mirar
Doce rosas que entregar
Trece supersticiones para ignorar
Catorce intenciones que resistir
Quince cosas que enterrar
Dieciséis estrellas por admirar
sábado, 25 de julio de 2009
Que razón tenías Pablo!!!
Que razón tenías Pablo cuando decías que se pueden escribir los versos más tristes en una noche, cuando la soledad acompañada de la obscuridad nos hace recordar a esa persona amada, cuando nos hace recordar los momentos vividos, su rostro perfecto, su mirada que hablaba, los besos que le dimos y que en nuestros brazos la tuvimos.
Porque aunque pasa el tiempo sigue siendo ella la indicada, la de los ojos obscuros, la de los labios delgados, la que llena el espacio, la que abraza los sueños, porque aunque pasa el tiempo es ella, la que mi corazón no olvida, la que no está a mi lado.
Por eso una vez más, que razón tenias Pablo cuando decías que es tan corto el amor y es tan largo el olvido, pero si he de ser sincero, no sé si éste sea el último dolor que ella me cause y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
Porque aunque pasa el tiempo sigue siendo ella la indicada, la de los ojos obscuros, la de los labios delgados, la que llena el espacio, la que abraza los sueños, porque aunque pasa el tiempo es ella, la que mi corazón no olvida, la que no está a mi lado.
Por eso una vez más, que razón tenias Pablo cuando decías que es tan corto el amor y es tan largo el olvido, pero si he de ser sincero, no sé si éste sea el último dolor que ella me cause y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
domingo, 19 de julio de 2009
Volver a ser un niño
El día de hoy me encontraba con mi hijo en uno de esos restaurante conocidos como de “fast food” en donde promocionan que se come como rey, después de hacer el pedido de nuestros respectivos alimentos y de que mi hijo ignoro por completo su comida para abrir de inmediato su juguete e irse corriendo a el área de juegos, comportamiento que comprendo totalmente, me encontré en una escena bastante graciosa, estábamos frente a un tablero de un juego de gato con nuestras coronas de cartón viendo quien era mejor, durante los muchos juegos que tuvimos platicamos de muchas cosas y el me hizo muchas preguntas, esa preguntas que solo hacen los niños, esas dudas que en su desconocimiento y en su nobleza, solo un niño puede hacer.
De esa muy buena plática con mi hijo nace lo que hoy escribo y es que me puse a pensar ¿En que momento dejamos de perder esa nobleza que se tiene cuando somos niños? ¿Cuando es que los miedos, los rencores o los resentimientos entran en nuestras vidas? ¿Cuando es que las ganas de querer salir adelante, de triunfar, de ser el mejor nos hace olvidarnos de lo más importante, de lo esencial? ¿Cuando es que dejamos de pensar como niños?
Se que un niño no tiene los compromisos ni las responsabilidades que uno tiene, pero tienen una forma de pensar sencilla, inocente y sin malicia, no se complica la vida como uno a aprendido a complicársela, es muy curioso, como uno va creciendo y quiere ser grande, quiere aprender mas, quiere lograr mas, quiere tener mas, como siempre queremos hacer algo grande cuando las cosas que realmente valen la pena se componen de cosas pequeñas.
Creo que deberíamos de volver a lo básico y volver a ser como un niño, me despido con una frase de José Martí. “Ojala todo acabara en un niño”
De esa muy buena plática con mi hijo nace lo que hoy escribo y es que me puse a pensar ¿En que momento dejamos de perder esa nobleza que se tiene cuando somos niños? ¿Cuando es que los miedos, los rencores o los resentimientos entran en nuestras vidas? ¿Cuando es que las ganas de querer salir adelante, de triunfar, de ser el mejor nos hace olvidarnos de lo más importante, de lo esencial? ¿Cuando es que dejamos de pensar como niños?
Se que un niño no tiene los compromisos ni las responsabilidades que uno tiene, pero tienen una forma de pensar sencilla, inocente y sin malicia, no se complica la vida como uno a aprendido a complicársela, es muy curioso, como uno va creciendo y quiere ser grande, quiere aprender mas, quiere lograr mas, quiere tener mas, como siempre queremos hacer algo grande cuando las cosas que realmente valen la pena se componen de cosas pequeñas.
Creo que deberíamos de volver a lo básico y volver a ser como un niño, me despido con una frase de José Martí. “Ojala todo acabara en un niño”
domingo, 12 de julio de 2009
¿En donde esta Dios?
Estaba en una reunión con unos viejos amigos de trabajo y de un momento a otro, no recuerdo el porque, salieron las religiones al tema y cada uno comento la religión que profesaba, dato que ninguno sabia del otro, habíamos trabajado por 3 años juntos, asistimos a un sin numero de reuniones y nadie sabia de que religión era el otro.
La conversación se puso muy interesante, ya que había una gran diversidad, había un judío, un cristiano, dos metodistas, que se auto nombraban cristianos de la “old school”, y tres católicos, entre ellos un servidor.
Los dos puntos verdaderamente interesantes de la platica fueron que en ningún momento se ataco al otro, aunque algunas ideas no eran muy similares, se respeto la forma de pensar de cada uno y el segundo fue a la conclusión que llegamos.
Entre cuestionarnos las prácticas de cada iglesia y las personas que las dirigen surgieron dos preguntas que fueron las que tomaron más tiempo, ¿Cómo se debe predicar la palabra de Dios? y ¿En donde esta Dios?, surgieron un sin numero de ideas y comentarios que no mencionare ya que me llevaría mas de 10 hojas escribirlas pero las conclusiones, a mi parecer, fueron realmente interesantes, tomando en cuenta que había 6 personas que “no creíamos lo mimo”.
Todos estuvimos de acuerdo en que lo importante no son las personas que dirigen cada iglesia, ni las obras, ni en estar en todas las actividades que nuestras creencias tuvieran, eso nos llevo a contestar la primera pregunta, la palabra se debía de predicar a diario, en tu trabajo, haciéndolo bien y honestamente, con tus amigos, estando con ellos y apoyándolos, con tu familia, respetándola y ayudándola, en general queriendo y respetando a cualquier persona que este a tu alrededor, a tu prójimo, sin importar las ideologías o preferencias que este tuviera simplemente aceptándolo y sin juzgarlo. Así llegamos a la conclusión que lo mas importante era empezar desde tu familia, comentamos muchos casos de personas que en nuestras iglesias son los primeros en cooperar para alguna causa y son los que mas alardean estar cerca de Dios pero con su familia no se comportan de la misma manera, ya lo dice aquel dicho, farol de la calle, obscuridad de su casa, el primer paso y creímos todos el mas importante fue comportarnos como Dios lo haría en casa, con nuestra familia, de ahí seguirnos con los amigos, en el trabajo, etc. Y así se iría formando una gran bola de nieve que alcanzaría a todas las personas.
La segunda pregunta fue contestada casi de manera inmediata ya que va un poco de la mano con la anterior, ¿En donde esta Dios? Nuestro compañero judío contesto, mejor dicho ¿En donde no esta? Comentario con el cual todos estuvimos de acuerdo, esta en la persona que limpia tu casa, en tu compañero de trabajo, en tu jefe, en tu mejor amigo, en tu enemigo, en el chofer de autobús, en la cajera del súper, en tus padres, en tus hermanos, en el católico, en el judío, en el cristiano, en el protestante, esta en todos lados.
Todo esto me llevo a mi a una conclusión, la cual es muy simple, en ves de estar viendo que es lo que hacen los demás, de juzgarlos o criticar que es lo que creen o como lo creen, que es lo que hacen o como lo hacen, que es lo que tienen o no tienen, comportémonos con nuestro prójimo como nos gustaría que nos trataran. Dejemos de cometer el error que por años todos hemos cometido, cambiemos nuestra forma de pensar, hagámoslo al revés, en vez de estar pensando si los demás están o no con Dios, encontremos a Dios en los demás, encontremos a Dios en el prójimo en vez de estar buscando la ausencia de Dios en el.
Como siempre les externo que no pretendo decir que yo tengo la verdad, solo comentar mi punto de vista sobre el tema.
La conversación se puso muy interesante, ya que había una gran diversidad, había un judío, un cristiano, dos metodistas, que se auto nombraban cristianos de la “old school”, y tres católicos, entre ellos un servidor.
Los dos puntos verdaderamente interesantes de la platica fueron que en ningún momento se ataco al otro, aunque algunas ideas no eran muy similares, se respeto la forma de pensar de cada uno y el segundo fue a la conclusión que llegamos.
Entre cuestionarnos las prácticas de cada iglesia y las personas que las dirigen surgieron dos preguntas que fueron las que tomaron más tiempo, ¿Cómo se debe predicar la palabra de Dios? y ¿En donde esta Dios?, surgieron un sin numero de ideas y comentarios que no mencionare ya que me llevaría mas de 10 hojas escribirlas pero las conclusiones, a mi parecer, fueron realmente interesantes, tomando en cuenta que había 6 personas que “no creíamos lo mimo”.
Todos estuvimos de acuerdo en que lo importante no son las personas que dirigen cada iglesia, ni las obras, ni en estar en todas las actividades que nuestras creencias tuvieran, eso nos llevo a contestar la primera pregunta, la palabra se debía de predicar a diario, en tu trabajo, haciéndolo bien y honestamente, con tus amigos, estando con ellos y apoyándolos, con tu familia, respetándola y ayudándola, en general queriendo y respetando a cualquier persona que este a tu alrededor, a tu prójimo, sin importar las ideologías o preferencias que este tuviera simplemente aceptándolo y sin juzgarlo. Así llegamos a la conclusión que lo mas importante era empezar desde tu familia, comentamos muchos casos de personas que en nuestras iglesias son los primeros en cooperar para alguna causa y son los que mas alardean estar cerca de Dios pero con su familia no se comportan de la misma manera, ya lo dice aquel dicho, farol de la calle, obscuridad de su casa, el primer paso y creímos todos el mas importante fue comportarnos como Dios lo haría en casa, con nuestra familia, de ahí seguirnos con los amigos, en el trabajo, etc. Y así se iría formando una gran bola de nieve que alcanzaría a todas las personas.
La segunda pregunta fue contestada casi de manera inmediata ya que va un poco de la mano con la anterior, ¿En donde esta Dios? Nuestro compañero judío contesto, mejor dicho ¿En donde no esta? Comentario con el cual todos estuvimos de acuerdo, esta en la persona que limpia tu casa, en tu compañero de trabajo, en tu jefe, en tu mejor amigo, en tu enemigo, en el chofer de autobús, en la cajera del súper, en tus padres, en tus hermanos, en el católico, en el judío, en el cristiano, en el protestante, esta en todos lados.
Todo esto me llevo a mi a una conclusión, la cual es muy simple, en ves de estar viendo que es lo que hacen los demás, de juzgarlos o criticar que es lo que creen o como lo creen, que es lo que hacen o como lo hacen, que es lo que tienen o no tienen, comportémonos con nuestro prójimo como nos gustaría que nos trataran. Dejemos de cometer el error que por años todos hemos cometido, cambiemos nuestra forma de pensar, hagámoslo al revés, en vez de estar pensando si los demás están o no con Dios, encontremos a Dios en los demás, encontremos a Dios en el prójimo en vez de estar buscando la ausencia de Dios en el.
Como siempre les externo que no pretendo decir que yo tengo la verdad, solo comentar mi punto de vista sobre el tema.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
